jueves, 9 de octubre de 2014

¡Fracasemos!

Odio la gente conformista, la que no tiene afán de superación, la que se refugia en la comodidad por miedo a los cambios. Gente que sobrevive en vez de vivir, que terminarán en una caja de pino sin haber dejado un legado mínimo por el cual puedan ser recordados. Sinceramente... lo odio.
No quiero a mi alrededor gente que aceptan un mínimo, que se complacen al no salir de la monotonía que conocen. Gente cuya gráfica de su vida seria una simple linea apenas sinuosa en el espacio tiempo. Lo odio. Se limitan a navegar en un barco a la deriva y cuando la marea les lleva hacia un sitio no deseado sacan un triste remo para oponer una efímera y desganada resistencia sin resultado alguno. Lo odio. Fieles como el que más a su zona de confort haciendo caso omiso a lo que hay mas allá, incluso los hay que se burlan de lo que desconocen.

Me gusta la gente que fracasa, concretamente la que ha fracasado varias veces. La gente que se empeña en dirigir el barco en la dirección deseada con sudor y lagrimas, uñas y dientes, aunque ese destino sea locura impensable. Me gusta la gente que no tiene miedo al cambio, luchadora, visionaria y decidida. La gente que no teme al fracaso, que se acostumbran a el. Dicen que el camino al éxito es un cumulo de fracasos detrás de otro hasta que das con el, solo los que no se dan por vencidos serán los agraciados.

Si tienes un sueño, un deseo, una meta.. adelante. Haz lo que tengas que hacer, no inventes excusas baratas para limpiar tu conciencia por el hecho de no luchar por lo que realmente quieres. No busques la comodidad de no intentarlo por el miedo al fracaso ni mucho menos te convenzas de que lo que quieres es imposible. Otro día mas sin echarle un par de huevos y yéndote a la cama sin haber intentado nada por realizar eso que siempre quisiste hacer, otro día desperdiciado por no coger las riendas de tu vida y dirigirte a donde realmente deseas estar. Permíteme que te diga una cosa: La vida y el tiempo pasan, métete en la cabeza que para llegar a donde quieres tendrás que fracasar varias veces, una detrás de otra y si sigues desperdiciando el tiempo con excusas, que ni tu te crees, el día que te decidas a darlo todo, sin miedo al fracaso, llegara mas tarde y menor será el tiempo que disfrutaras de tu objetivo.

No hay sacrificio sin recompensa ni recompensa sin sacrificio, si no estas dispuesto a sacrificarte, sufrir, pasarlo mal, disciplinarte incluso fracasar en el intento alomejor es que no lo deseabas tanto como pensabas o, peor aun, eres tan vulgar y cobarde que prefieres no salir de tu querida zona de confort. Si este último caso es el tuyo mucho me temo que tu y yo no haremos buenas migas.

Yo quiero morir lo mas vacío posible. No podemos ser inmortales pero si que podemos dejar un legado el cual tarde años en olvidarse de la memoria de nuestros allegados. Por eso quiero morir vacío, quiero darlo todo en todo momento, hacer todo lo posible por cumplir lo que me proponga y por supuesto fracasar, fracasar muchas veces, tantas como sea necesario. Quiero que la gráfica de mi vida sea una puta montaña rusa llena de irregularidades, objetivos cumplidos y fracasos sufridos.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Vivir la montaña


Recuerdo exactamente el momento en que descubrí que la montaña seria una de mis pasiones. Volvía de Puigcerda con un compañero después de pasar allí el fin de semana para disfrutar de una pequeña ruta en BTT.  Durante la vuelta decidimos desviarnos a mano izquierda ,en la "Collada de Tossas", y subir por una estrecha carretera dirección a un pueblo llamado "Ventolá", allí en lo alto de esa pequeña montaña vi una imagen la cual no olvidare en la vida.

Hasta este día nunca me había sentido atraído por la montaña, si que es cierto que la frecuentaba periódicamente para practicar una de mis tantas aficiones, el snowboard, pero nunca me había fijado en lo imponente que puede llegar a ser y lo sumamente minúsculo que te puedes llegar a sentir ascendiendo a alguno de sus picos mas altos. Empiezas a caminar por la pendiente de su falda, miras hacia arriba intentando ver el pico que tienes como meta fijada y pocas veces lo divisas ya que suele estar tapado por alguna nube o alguna otra montaña, la cual tienes que culminar primero. Sabes que tu objetivo no va a ser fácil, tendrás que acumular un desnivel en tus pies de 1000, 2000 o 3000 metros. Esto te hace sentir la persona mas diminuta del mundo, una cura de humildad tremenda a cada paso que das para recortar esos metros de pendiente que aún quedan por encima de tu cabeza. Y cuando te das cuenta de lo realmente colosal que puede llegar a ser esta eminencia topográfica llegas a tu meta. El pico que te habías propuesto culminar. Y allí, al mirar hacia abajo y dibujar con tu mirada el camino seguido se te eriza completamente vello y es imposible explicar el porque de tu satisfacción después de tantas horas de sufrimiento. ¿Que es lo que compensa tanto esfuerzo? ¿Las impresionantes vistas? ¿El pensar que lo has logrado? ¿La belleza del camino recorrido? la verdad es que a día de hoy no tengo ni idea, cada montaña que recorro me reconforta, me hace crecer como persona y me importa bien poco el porque.


Volviendo a la imagen que recordaré el resto de mi vida... allí estaba yo, subido en una pequeña roca con un atril delante donde había dibujado el perfil y altitudes del conjunto de montañas que podía divisar justo delante mio. Sin quitar la mirada del cúmulo montañoso, le pedí a mi compañero que me hiciera una foto, después de hacerla aún me quede un buen rato apreciando el bello paisaje. Ese fue el momento exacto en el que decidí que me aficionaría a la montaña. Lo vi claro, esa obra arquitectónica natural, en concreto, me había cautivado y sabia que tanto andando, corriendo como esquiando quería estar cerca de la montaña. De repente, un fuerte chasquido de dedos de mi compañero me despertó repentinamente de mi sueño insomne, aún así fue necesario un bien vocalizado "¿Vamos?" de mi colega para ponerme en marcha de nuevo hacia el vehículo para retomar la vuelta a casa.

El lugar del que hablo y que hizo de detonante a mi pasión por la montaña es "La Serra de Montgrony", su pico mas destacado no es ni mucho menos de los mas altos de Cataluña, pero por algún motivo especial ese lugar me cautivó y sumó una afición mas a mi larga lista.

sábado, 16 de agosto de 2014

Crónica del primer entreno largo antes de la Ultra Trail TCA

Dos semanas de vacaciones las cuales las iba a dedicar exclusivamente a entrenar. ¿En agosto? ¿Solo a entrenar? ¿De verdad? ¿A quien pretendía engañar?

El típico tópico de que en las vacaciones tienes mas faena que trabajando es totalmente cierto. Después de gestiones que tenia pendientes y llamadas de amigos para echar cervezas o ir a la playa, he llegado a la conclusión de que tengo dos semanas menos para prepararme la ultra del mes de octubre.
Así que este pasado jueves me hice el mejor regalo de cumpleaños que podía hacerme: una salida por montaña, de las largas, sin mirar tiempos, de las que me gustan a mi.



Despierto a eso de las 8:00 y antes de las 9:00 estaba en marcha. Fueron unos preparativos mínimos y sin tiempo apenas, cosa que mas adelante me pasaría factura. Con la mochila cargada de agua y un gel que tenia por casa olvidado, emprendo rumbo a la "ciutat esportiva" para después adentrarme en la montaña dirección al "turó del vilar". La idea era hacer el recorrido de la "Mar i Murtra", pero en el kilómetro 15 dejándome llevar por la euforia decido improvisar y hacer de explorador, me desvío dirección Montbarbat.
 Era un jueves laborable y la montaña estaba apenas transitada salvo por algún ciclista suelto, nunca imaginé meses atrás que se pudiera disfrutar tanto de la soledad. Cada vez que paraba para mirar hacia atrás y ver tan distante la colina de la cual venia me proporcionaba una euforia descontrolada y desbocado empiezo a recorrer caminos y senderos cada vez mas estrechos y ratoneros, la verdad que esa primera mitad del entreno fue todo un disfrute.
El resto de entreno fue puro sufrimiento y pesimismo, miro el Suunto, por primera vez desde que salgo de casa, y me marca que llevo 20 kilómetros de entreno, me doy cuenta de que no tengo ni remota idea de donde estoy, calculo que me he desviado mas de 5 kilómetros del recorrido de la "Mar i Murtra" debo estar entre Lloret y Vidreras. Empiezo a pensar en lo que me queda de vuelta, no solo para enlazar con el recorrido, sino para volver a casa. Cuando piensas eso es cuando la cabeza te juega una mala pasada, ya no vale el viejo truco de fraccionar distancias, el "venga 5 kilómetros mas y bebes un poco de agua como premio". Tomarte una carrera de 20k como si fueran dos de 10k es una manera muy útil de engañar a la cabeza, la verdad es que siempre me ha funcionado muy bien, pero cuando entras en el bucle pesimista de pensar en lo que te queda como un total en lugar de lo que ya has recorrido, no hay escapatoria posible. Esto es precisamente lo que me sucedió en el kilómetro 20, ya no buscaba ni tan siquiera un camino que enlazara con la ruta que me había propuesto seguir, con salir a la carretera me valía y era consciente de que eso suponía recorrer unos kilómetros de más. Ya empiezo a notar el cansancio y decido tomarme el gel que había echado en la mochila pero después de abrirlo me doy cuenta de que esta caducado de varios meses y no es plan de correr con dolor de barriga por la montaña y mucho menos estando perdido, así que decido guardarlo boca arriba en un estrecho bolsillo de la mochila para que no se derrame ese liquido viscoso y considerablemente pegajoso, nunca he tirado nada que no sea biodegradable al bosque ni voy a hacerlo ahora. Van pasando los kilómetros y después de pasar varias veces por lugares donde ya había pasado antes, por fin, encuentro un camino conocido y haciendo memoria recuerdo que termina en el "Condado de Jaruco" una rubanización de Lloret.
Una de las cosas que aprendes cuando llevas tiempo haciendo deporte de alto nivel es a escuchar en todo momento tu cuerpo, digestiones, carencia de algún nutriente, deshidratacion... es algo de lo que discuto con gente sedentaria o que practican algún deporte de manera esporádica y que no llegan a creer. Ya corriendo por camino conocido y mas tranquilo me doy cuenta de que estoy en estado de "semi pájara" aturdido, el agua de mi mochila ya no me causa esa sensación refrescante, me calma la sed pero no me aporta sales. Es normal, llevo casi 30 kilómetros sin ingerir nada más que agua, necesito sales, magnesio, potasio... Encuentro un restaurante donde me paro a comprar un aquarius bien fresquito, ¡El mejor aquarius que he probado en mi vida! ¡Esto ya es otra cosa!
Justo cuando parece que el entreno remonta y todo vuelve a su cauce me doy cuenta de que al quitarme la mochila para pagar el aquarius el gel se me ha derramado y bajando una fuerte cuesta que me dejaría ya en la carretera dirección Blanes mi rodilla derecha empieza a dar problemas. Un fuerte pinchazo me impide correr, el mismo pinchazo que tuve meses antes en la Vallmar2014 (Granollers-Mataró). Corro cojo, ¡cojo y pegajoso! A duras penas, con un trote cochinero consigo llegar a una gasolinera en "Fenals" donde me compro un bocadillo de jamon (imaginaros lo que tardé en comérmelo), relleno la mochila de agua fria y me limpio las manos y la ropa de ese mejunje pegajoso. Tras un breve descanso decido emprender la marcha a casa por la costa en vez de por la carretera, ya no puedo ni siquiera trotar pero si que puedo andar. En un ataque de optimismo decido tomarme el resto de entreno como una salida de trekking y después de pasar por las clásicas calas de "Boadella" "Santa Cristina" y "Sant Francisco" decido subir al castillo de "Sant Joan" donde emprendo el camino rumbo a casa.

38 kilómetros de entreno nefasto pero a la vez constructivo.
Ya era hora de tener un mal entreno ¿no? porque de lo malo es de lo que mas se a prende.

Conclusiones:
Preparar a conciencia el material a la hora de hacer tramadas largas.
Fortalecer las rodillas.
Bajarse el track previamente de la ruta a seguir y no desviarse de ella por muy cerca de tu población o eufórico que estés.
Invertir en mochila nueva y calcetines, los productos del Decathlon no están preparados para correr una ultra de 65k, que se lo digan a las ampollas de mis pies.

viernes, 18 de julio de 2014

!Mi primera ultra!

"Nunca va a existir un punto en tu vida donde sea el momento correcto para hacer algo grandioso, si estas esperando ese momento perfecto, ese tiempo perfecto, no va a suceder. Tienes que crear el momento perfecto, la oportunidad perfecta y la situación perfecta."

"Muchas personas se vuelven cómodas, dejan de crecer, dejan de querer cualquier cosa, se vuelven conformistas. Cuando no estas persiguiendo una meta literalmente estas cometiendo suicidio espiritual, cuando tienes una meta por la cual te estas estirando, la cual intentas sujetar, que te saca de tu zona de confort, descubres talentos y habilidades que no sabias que tenias."

....y así, con estos dos párrafos en la cabeza aprieto el botón que confirma la inscripción al "Trail TCA" el 18 de octubre en Ripoll. Aún con tres meses por delante para preparar la que será mi primera ultramaratón de 65kmts con 2700m de desnivel positivo, reconozco que estoy acojonado por los entrenamientos que se avecinan mas que por la carrera en si.

La cosa ya no es para tomarla a la ligera y me tengo que ir acostumbrando a hacer los deberes bien, realizar la prueba de esfuerzo, visitar más a menudo a Javier (mi fisio), salir mas con los compañeros fondistas y menos en solitario y empezar a acumular kilómetros semanales son las asignaturas pendientes.
Después del maratón bajé el ritmo de entreno considerablemente y me sentía algo desmotivado, pero con los entrenos de esta semana me he dado cuenta que el que tuvo retuvo y que no estoy tan mal.

La de veces que se me ha puesto un nudo en la garganta imaginando terminar una carrera de este tipo y lo lejano (por no decir imposible) que lo veía.
De todas maneras aún lo sigo viendo lejano, pero no me da miedo ninguno a tener que abandonar en algún momento. Tengo clarísimo que si en algún momento dejo de disfrutarlo abandonaré, no pienso convertir una carrera en una tortura, por otra parte tampoco abandonaré sin estar seguro de que lo he dado todo y de que estoy completamente vacío.
El mero hecho de lograr estar en la linea de salida con la mas mínima posibilidad de ser finisher, para mi, ya será todo un logro. Y no me cansaré nunca de decir que la única manera de fracasar que veo es la de no intentarlo.

lunes, 16 de junio de 2014

#MiCaminoDeGuia ¡Maraton finisher!

Lo prometido es deuda, a continuación redacto la experiencia de lo que fue mi primer maratón. El cual decidí realizarlo de una manera muy personal y emotiva ya que el recorrido transcurría por el camino mozarabe que une dos poblaciones a las que tengo un especial afecto.
(Si queréis poneros en situación leer el post anterior.)

Últimamente veo en muchas redes sociales corredores a los que se le hace la típica pregunta: ¿Por que corres? ¿Que tiene ese deporte que engancha tanto? ¿Con los kilómetros que corres y aún quieres más?
Creo que todos los corredores tenemos la respuesta, el problema es que es imposible explicarlo exactamente  con palabras. Mas que llegar a correr mi primera maratón el motivo de este pequeño desafío personal era precisamente el de acercar por lo menos a mis familiares, las sensaciones y sentimientos que puede experimentar una persona que pone su cuerpo al limite para superarse a si mismo. Por eso decidí que me acompañasen algunos voluntarios los cuales con sus ánimos me dieron las fuerzas suficientes para afrontar el reto. (sobretodo los últimos 5 sufridos kilómetros). ¡Gracias!

El día antes decidí inspeccionar el camino con dos de mis primos en bici, para marcar mentalmente los puntos kilométricos donde pararían el vehículo para hacerme de asistencia ofreciéndome hidratación y comida. Después de cenar un buen plato de espaguetis, para hacer una buena carga de carbohidratos me hice una tila para asegurarme un buen descanso. Al día siguiente fui el primero en despertar (como era de esperar), volví a cargarme de "carbos" con un buen plato de avena cocida y me dispuse a ordenar las mochilas con la suplementación y material necesario. Después de despertar a cachetadas literalmente a algunos de los voluntarios a las 7:30 am estábamos en marcha. Me acompañaban en carrera Miguel y Jairo, y en el vehículo de asistencia mi padre y Joel. Los 10 primeros kilómetros fueron a un ritmo mucho mas alto de lo que yo había calculado para dosificarme durante los 42 kilómetros que me esperaban, por eso mas tarde decidí tomármelo con mas calma y baje el ritmo perdiendome de vista mis dos acompañantes los cuales abandonaban la carrera poco después.
Mi padre y Joel esperaban en el kilómetro 17 y se alarmaron al ver la gran diferencia que me habían sacado mis acompañantes de peregrinación, pensaron que la cosa terminaría aquí ya que creían que estaba agotado, Miguel enseguida les explicó que yo no estaba cansado ni lo mas mínimo lo que pasaba es que ellos terminaban aquí y a mi aun me quedaban 25 kilómetros por delante, era de lógica que no me la quisiera jugar haciendo ningún cambio de ritmo y me limitase a buscar un trote cómodo.

Justo en la plaza de la iglesia de Hinojosa del Duque culminaba el kilómetro 21 y me encontraba eufórico. El dolor de espalda, que arrastraba desde el inicio, desapareció de repente en el kilómetro 18 o 19, las piernas las notaba frescas y ligeras, no estaba nada agotado y me veía en forma, y a pesar de que no tenia sed me obligué a beber un batido de carbohidratos y comer un pequeño sándwich de pavo cosa que me vino genial, fue una buena estrategia de prevención. Cuando mi padre me pregunto que tal me encontraba le conteste que me encontraba genial pero que la verdadera maratón empezaba ahora.
Me quedaban pocos kilómetros para pasar mi máxima tirada seguida en carrera, que era de 27 kilómetros, lo cual me provocaba un subidón de adrenalina tremendo ya que a partir de aquí iba a ser todo desconocido para mi y eso me emocionaba.

Sinceramente desde que empecé la carrera note una cierta indiferencia en mis acompañantes, supongo que pensaban que seria una salida de running asta agotar mis fuerzas y que cuando llegara ese momento me montaría en la furgoneta y volveríamos a Villanueva. Cosa que entiendo perfectamente ya que era imposible que se tomaran el reto con la misma ilusión que yo. Pero la cosa dio un giro de 360 grados al pasar el ecuador de la maratón. Todos se percataron que esto iba enserio, que era probable que lo consiguiese y que la cosa era totalmente tangible. Fue entonces cuando la vuelta se convirtió en la media maratón mas bonita que jamás había corrido asta ahora. Todos se empezaron a preocupar verdaderamente de que no me faltara agua en el bidón, de mi pastilla de sal cada 20 minutos, de no saltarse el punto kilométrico donde abastecerme, incluso Jairo, depués de correr su primera media maratón y terminar con los gemelos montados, sacó fuerzas para correr varios metros a mi lado con el único objetivo de recogerme el bidón para rellenármelo varias veces.

Del kilómetro 21 al 35 fue donde mas cómodo me sentí, debido supongo a la explosión de adrenalina que me provocaba el verme cada vez mas cerca de mi primera maratón y sobretodo de la repentina implicación de mis acompañantes. Estaba contagiando la ilusión por mi reto personal a personas cercanas y eso me emocionaba. Recuerdo que llegue a correr un par de kilómetros a unos 4:40 min/km , fue cuando decidí enfriar mi mente y hacer las cosas bien, bajé de nuevo el ritmo e intenté tranquilizarme.

A medida que llegaba al pueblo me di cuenta de que cuando pasase por el punto de salida no me daban los 42 kilómetros sino que se quedarían en 38, fue entonces cuando decidí algo: no se si hice bien o mal, pero desde luego hizo el maratón exponencialmente mas épico, decidí subir a la ermita de San Gregorio lo cual no suponía un desnivel exagerado pero con 38 kilómetros encima me las hizo pasar canutas. En la bajada, al cambiar el angulo de pisada, la presión en la punta del pié me hizo percatarme de las llagas que tenia en este, cosa que no había notado asta ahora. Pero ni el dolor mas insoportable me hubiera hecho abandonar a falta de un ridículo kilómetro.

¡Una experiencia que no olvidaré nunca y a la vez me abre las puertas al mundo de las ultramaratones!

¡Nos vemos en la Transvulcania 2015!

¡Salut i quilómetres!

Mi Camino de Guia from Marcos Lopez Capitan on Vimeo.




domingo, 1 de junio de 2014

¿Mi primer maratón?

La cosa empezó con la decisión de mi familia: juntarnos todos para pasar una semana en "el pueblo" aprovechando la celebración de la semana rural. El pueblo en cuestión es Villanueva del Duque, un pueblecito situado al norte de Andalucía, donde por estas fechas se celebra una feria rural de la cual cada año oigo hablar mejor.
Como mi intención era aprovechar el "fresquito" de las mañanas para entrenar un poco, me vino a la cabeza una fecha un tanto simbólica para mi y con ella un pequeño reto.

El 13 de agosto es el día de la Virgen de Guía, patrona de Villanueva del Duque, y a la vez mi cumpleaños. Ese mismo día por la noche los villaduqueños realizan una peregrinación de 15 kiómetros hacia Hinojosa del Duque en busca de su patrona y la traen a Villanueva antes de que caiga el sol, es entonces cuando dan comienzo las fiestas de la localidad.
Recuerdo las dos veces que realicé de pequeño esta caminata celebrando mi cumpleaños y en un ataque nostálgico decido planear un entreno de running por este mismo camino (15 km). El plan era salir de Villanueva hasta Hinojosa, donde me esperarían mis padres para volver en coche. Poco tiempo después la frase que me vino a la cabeza fue: "coño! ya que lo haces hazlo bien!", y tenia toda la razón, lo suyo era ida y vuelta (30 km).

Soy  corredor principiante y la tirada mas larga que he hecho asta ahora es de 28 kilómetros, creo que ir y volver es totalmente factible. La cosa se complica cuando leo en el blog de Jose Francisco de la Fuente la existencia de un Camino Mozarabe que forma parte del Camino de Santiago y que enlaza perfectamente las dos poblaciones, pero este es algo mas largo ya que consta de 21 kilómetros. Comienzo a hacer numeros.... ida... vuelta..... "coño 42!! un maratón!!!"

Los que me conocéis ya sabéis el tiempo que llevo detrás de esta cifra de kilómetros y las ganas que tengo de alcanzarla, así que me parece una ocasión única para (por lo menos) intentarlo. Dicen que los 42,195 marca un antes y un después para todo corredor, espero comprobarlo. Tengo compañeros que ya han superado de buen grado la distancia maratón, ahora se dedican a ultras de montaña y no le han dado tanta importancia a los 42,195. Yo soy así, que le vamos a hacer.

Otro factor motivante par mi es tener como asistencia y abastecimiento a mis padres y mis primos que me acompañarán durante todo el camino en coche y/o bici, proporcionándome hidratación y comida ya que mi cálculo es de 7 horas de carrera (Sí, corro despacito, ¡Lo sé!).

Nada, que el jueves dia 5 de junio intentaré hacer mi primer maratón, acompañado de mi familia y con un itinerario tan simbólico como este puede ser algo para recordar.

No tengo nada que perder, si no lo consigo habrá sido un buen entrenamiento y la única manera de fracasar que veo es la de no intentarlo.




jueves, 5 de septiembre de 2013

!Levántate y brilla!

Justo en medio de estas anginas, que me privan de entrenar al cien por cien, encuentro el vídeo mas motivador que he visto jamás.
Sentimientos de frustración e impotencia luchan contra mis ganas locas de ponerme las zapatillas de correr y salir a la calle.
¡Con ganas de estar recuperado y empezar la nueva dieta! La semana que viene sera dura, de las que a mi me gustan. ¡Vamoooooos!




Levántate y brilla.

Son las 6 am y la mano no llega a la alarma antes de que las voces en tu cabeza empiecen a decirte que es demasiado pronto, esta demasiado oscuro y hace demasiado frío para salir de la cama. Los doloridos músculos se encuentran todavía en rebelión, fingiendo no escuchar al cerebro ordenando que se muevan. Una legión de voces gritan su consentimiento unánime para que pulses el botón de repetición de la alarma y vuelvas al mundo de los sueños. Pero tu no pediste su opinión, la voz que decidiste escuchar es la voz del desafío. La voz que te dijo que había una razón por la que pusiste la alarma. ¡Así que prepárate! Pon los pies en el suelo y no mires atrás porque tenemos trabajo que hacer. Bienvenido a la rutina, por lo que cada día es una serie de conflictos entre el camino correcto y el camino fácil. 10.000 arroyos se desvían hacia fuera como un delta de río ante ti, cada uno prometiendo un camino de menor resistencia. Pero la cuestión es que tu te diriges río arriba y cuando haces esa elección, cuando te decidas a dar la espalda a lo que es cómodo, lo que es seguro y a lo que
algunos llaman sentido común, bien, ese es el primer día. A partir de ahí solo se hace mas duro, así que asegúrate de que esto es algo que tu deseas, ya que la salida mas fácil siempre estará ahí, preparada para barrerte del camino. Todo lo que tienes que hacer es detener el paso, ¿Pero tu no vas a hacerlo verdad? Con cada paso tomas la decisión de dar otro. Ahora ya estas en camino, pero este no es momento de pensar en lo lejos que ya has llegado. Estás en una pelea contra un oponente que no puedes ver, pero: ¿Tu si que puedes sentirlo en los talones verdad? Sientes su respiración en la nuca. ¿Sabes lo que es eso? Eres tu. Tus miedos, tus dudas, tus inseguridades, todos alineados como un pelotón de fusilamiento listo para lanzarte desde el cielo. Pero no te desanimes si bien no pueden ser derrotados fácilmente, están lejos de ser invencibles. Recuerda, esto es la rutina. La gran batalla entre tu y tu mente, tu cuerpo y el diablo sobre tu hombro que te están diciendo: “Esto es solo un juego. Es solo una perdida de tiempo. Tus rivales son mas fuertes que tu.” Ahoga la voz de la incertidumbre con el sonido de los latidos de tu propio corazón. Quema la duda en ti mismo con el fuego de tu interior. Recuerda por lo que estas luchando y nunca lo olvides ya que ese momento es una cruel amante. Lo puede convertir todo en cenizas con el mas mínimo error. Ella siempre esta buscando el punto débil de tu armadura, ese pequeño sentimiento para el que se te olvido prepararte. Así que, mientras el demonio se esconde en los detalles, la pregunta sigue siendo: “Eso es todo lo que tienes? Estas seguro?” Cuando la respuesta es si, has hecho todo lo posible para prepararte para la batalla, entonces es el momento de salir y enfrentarte con valentía a tu enemigo. Tu enemigo interior, solo ahora debes sacar esa batalla a la luz, a territorio hostil. Eres un león en un campo de leones a la caza de la misma presa esquiva con un hambre desesperada que dice que la victoria es lo único que puede mantenerte vivo. Así que cree a la voz que dice que puedes correr un poco mas rápido y puedes lanzar un poco mas fuerte y que, para ti, las leyes de la física no son mas que una mera sugerencia. La suerte es el último deseo de los que quieren creer que la victoria puede suceder por accidente. El sudor por otro lado, es para los que saben que es una elección. Así que decide ahora porque el destino no espera a nadie. Y cuando llegue ese momento y miles de diferentes voces estén tratando de decirte: “No estás preparado para ello”, en su lugar, escucha esa solitaria voz primitiva. Aquella que te dice: “Estás listo, estas preparado, ahora todo depende de ti”.

¡¡¡¡¡Así que levántate y brilla!!!!!