Sentimientos de frustración e impotencia luchan contra mis ganas locas de ponerme las zapatillas de correr y salir a la calle.
¡Con ganas de estar recuperado y empezar la nueva dieta! La semana que viene sera dura, de las que a mi me gustan. ¡Vamoooooos!
Levántate y brilla.
Son las 6 am y la mano no llega a la
alarma antes de que las voces en tu cabeza empiecen a decirte que es
demasiado pronto, esta demasiado oscuro y hace demasiado frío para
salir de la cama. Los doloridos músculos se encuentran todavía en
rebelión, fingiendo no escuchar al cerebro ordenando que se muevan.
Una legión de voces gritan su consentimiento unánime para que
pulses el botón de repetición de la alarma y vuelvas al mundo de
los sueños. Pero tu no pediste su opinión, la voz que decidiste
escuchar es la voz del desafío. La voz que te dijo que había una
razón por la que pusiste la alarma. ¡Así que prepárate! Pon los
pies en el suelo y no mires atrás porque tenemos trabajo que hacer.
Bienvenido a la rutina, por lo que cada día es una serie de
conflictos entre el camino correcto y el camino fácil. 10.000
arroyos se desvían hacia fuera como un delta de río ante ti, cada
uno prometiendo un camino de menor resistencia. Pero la cuestión es
que tu te diriges río arriba y cuando haces esa elección, cuando te
decidas a dar la espalda a lo que es cómodo, lo que es seguro y a lo
que
algunos llaman sentido común, bien, ese es el primer día. A partir de ahí solo se hace mas duro, así que asegúrate de que esto es algo que tu deseas, ya que la salida mas fácil siempre estará ahí, preparada para barrerte del camino. Todo lo que tienes que hacer es detener el paso, ¿Pero tu no vas a hacerlo verdad? Con cada paso tomas la decisión de dar otro. Ahora ya estas en camino, pero este no es momento de pensar en lo lejos que ya has llegado. Estás en una pelea contra un oponente que no puedes ver, pero: ¿Tu si que puedes sentirlo en los talones verdad? Sientes su respiración en la nuca. ¿Sabes lo que es eso? Eres tu. Tus miedos, tus dudas, tus inseguridades, todos alineados como un pelotón de fusilamiento listo para lanzarte desde el cielo. Pero no te desanimes si bien no pueden ser derrotados fácilmente, están lejos de ser invencibles. Recuerda, esto es la rutina. La gran batalla entre tu y tu mente, tu cuerpo y el diablo sobre tu hombro que te están diciendo: “Esto es solo un juego. Es solo una perdida de tiempo. Tus rivales son mas fuertes que tu.” Ahoga la voz de la incertidumbre con el sonido de los latidos de tu propio corazón. Quema la duda en ti mismo con el fuego de tu interior. Recuerda por lo que estas luchando y nunca lo olvides ya que ese momento es una cruel amante. Lo puede convertir todo en cenizas con el mas mínimo error. Ella siempre esta buscando el punto débil de tu armadura, ese pequeño sentimiento para el que se te olvido prepararte. Así que, mientras el demonio se esconde en los detalles, la pregunta sigue siendo: “Eso es todo lo que tienes? Estas seguro?” Cuando la respuesta es si, has hecho todo lo posible para prepararte para la batalla, entonces es el momento de salir y enfrentarte con valentía a tu enemigo. Tu enemigo interior, solo ahora debes sacar esa batalla a la luz, a territorio hostil. Eres un león en un campo de leones a la caza de la misma presa esquiva con un hambre desesperada que dice que la victoria es lo único que puede mantenerte vivo. Así que cree a la voz que dice que puedes correr un poco mas rápido y puedes lanzar un poco mas fuerte y que, para ti, las leyes de la física no son mas que una mera sugerencia. La suerte es el último deseo de los que quieren creer que la victoria puede suceder por accidente. El sudor por otro lado, es para los que saben que es una elección. Así que decide ahora porque el destino no espera a nadie. Y cuando llegue ese momento y miles de diferentes voces estén tratando de decirte: “No estás preparado para ello”, en su lugar, escucha esa solitaria voz primitiva. Aquella que te dice: “Estás listo, estas preparado, ahora todo depende de ti”.
algunos llaman sentido común, bien, ese es el primer día. A partir de ahí solo se hace mas duro, así que asegúrate de que esto es algo que tu deseas, ya que la salida mas fácil siempre estará ahí, preparada para barrerte del camino. Todo lo que tienes que hacer es detener el paso, ¿Pero tu no vas a hacerlo verdad? Con cada paso tomas la decisión de dar otro. Ahora ya estas en camino, pero este no es momento de pensar en lo lejos que ya has llegado. Estás en una pelea contra un oponente que no puedes ver, pero: ¿Tu si que puedes sentirlo en los talones verdad? Sientes su respiración en la nuca. ¿Sabes lo que es eso? Eres tu. Tus miedos, tus dudas, tus inseguridades, todos alineados como un pelotón de fusilamiento listo para lanzarte desde el cielo. Pero no te desanimes si bien no pueden ser derrotados fácilmente, están lejos de ser invencibles. Recuerda, esto es la rutina. La gran batalla entre tu y tu mente, tu cuerpo y el diablo sobre tu hombro que te están diciendo: “Esto es solo un juego. Es solo una perdida de tiempo. Tus rivales son mas fuertes que tu.” Ahoga la voz de la incertidumbre con el sonido de los latidos de tu propio corazón. Quema la duda en ti mismo con el fuego de tu interior. Recuerda por lo que estas luchando y nunca lo olvides ya que ese momento es una cruel amante. Lo puede convertir todo en cenizas con el mas mínimo error. Ella siempre esta buscando el punto débil de tu armadura, ese pequeño sentimiento para el que se te olvido prepararte. Así que, mientras el demonio se esconde en los detalles, la pregunta sigue siendo: “Eso es todo lo que tienes? Estas seguro?” Cuando la respuesta es si, has hecho todo lo posible para prepararte para la batalla, entonces es el momento de salir y enfrentarte con valentía a tu enemigo. Tu enemigo interior, solo ahora debes sacar esa batalla a la luz, a territorio hostil. Eres un león en un campo de leones a la caza de la misma presa esquiva con un hambre desesperada que dice que la victoria es lo único que puede mantenerte vivo. Así que cree a la voz que dice que puedes correr un poco mas rápido y puedes lanzar un poco mas fuerte y que, para ti, las leyes de la física no son mas que una mera sugerencia. La suerte es el último deseo de los que quieren creer que la victoria puede suceder por accidente. El sudor por otro lado, es para los que saben que es una elección. Así que decide ahora porque el destino no espera a nadie. Y cuando llegue ese momento y miles de diferentes voces estén tratando de decirte: “No estás preparado para ello”, en su lugar, escucha esa solitaria voz primitiva. Aquella que te dice: “Estás listo, estas preparado, ahora todo depende de ti”.
¡¡¡¡¡Así que levántate y
brilla!!!!!

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