lunes, 16 de junio de 2014

#MiCaminoDeGuia ¡Maraton finisher!

Lo prometido es deuda, a continuación redacto la experiencia de lo que fue mi primer maratón. El cual decidí realizarlo de una manera muy personal y emotiva ya que el recorrido transcurría por el camino mozarabe que une dos poblaciones a las que tengo un especial afecto.
(Si queréis poneros en situación leer el post anterior.)

Últimamente veo en muchas redes sociales corredores a los que se le hace la típica pregunta: ¿Por que corres? ¿Que tiene ese deporte que engancha tanto? ¿Con los kilómetros que corres y aún quieres más?
Creo que todos los corredores tenemos la respuesta, el problema es que es imposible explicarlo exactamente  con palabras. Mas que llegar a correr mi primera maratón el motivo de este pequeño desafío personal era precisamente el de acercar por lo menos a mis familiares, las sensaciones y sentimientos que puede experimentar una persona que pone su cuerpo al limite para superarse a si mismo. Por eso decidí que me acompañasen algunos voluntarios los cuales con sus ánimos me dieron las fuerzas suficientes para afrontar el reto. (sobretodo los últimos 5 sufridos kilómetros). ¡Gracias!

El día antes decidí inspeccionar el camino con dos de mis primos en bici, para marcar mentalmente los puntos kilométricos donde pararían el vehículo para hacerme de asistencia ofreciéndome hidratación y comida. Después de cenar un buen plato de espaguetis, para hacer una buena carga de carbohidratos me hice una tila para asegurarme un buen descanso. Al día siguiente fui el primero en despertar (como era de esperar), volví a cargarme de "carbos" con un buen plato de avena cocida y me dispuse a ordenar las mochilas con la suplementación y material necesario. Después de despertar a cachetadas literalmente a algunos de los voluntarios a las 7:30 am estábamos en marcha. Me acompañaban en carrera Miguel y Jairo, y en el vehículo de asistencia mi padre y Joel. Los 10 primeros kilómetros fueron a un ritmo mucho mas alto de lo que yo había calculado para dosificarme durante los 42 kilómetros que me esperaban, por eso mas tarde decidí tomármelo con mas calma y baje el ritmo perdiendome de vista mis dos acompañantes los cuales abandonaban la carrera poco después.
Mi padre y Joel esperaban en el kilómetro 17 y se alarmaron al ver la gran diferencia que me habían sacado mis acompañantes de peregrinación, pensaron que la cosa terminaría aquí ya que creían que estaba agotado, Miguel enseguida les explicó que yo no estaba cansado ni lo mas mínimo lo que pasaba es que ellos terminaban aquí y a mi aun me quedaban 25 kilómetros por delante, era de lógica que no me la quisiera jugar haciendo ningún cambio de ritmo y me limitase a buscar un trote cómodo.

Justo en la plaza de la iglesia de Hinojosa del Duque culminaba el kilómetro 21 y me encontraba eufórico. El dolor de espalda, que arrastraba desde el inicio, desapareció de repente en el kilómetro 18 o 19, las piernas las notaba frescas y ligeras, no estaba nada agotado y me veía en forma, y a pesar de que no tenia sed me obligué a beber un batido de carbohidratos y comer un pequeño sándwich de pavo cosa que me vino genial, fue una buena estrategia de prevención. Cuando mi padre me pregunto que tal me encontraba le conteste que me encontraba genial pero que la verdadera maratón empezaba ahora.
Me quedaban pocos kilómetros para pasar mi máxima tirada seguida en carrera, que era de 27 kilómetros, lo cual me provocaba un subidón de adrenalina tremendo ya que a partir de aquí iba a ser todo desconocido para mi y eso me emocionaba.

Sinceramente desde que empecé la carrera note una cierta indiferencia en mis acompañantes, supongo que pensaban que seria una salida de running asta agotar mis fuerzas y que cuando llegara ese momento me montaría en la furgoneta y volveríamos a Villanueva. Cosa que entiendo perfectamente ya que era imposible que se tomaran el reto con la misma ilusión que yo. Pero la cosa dio un giro de 360 grados al pasar el ecuador de la maratón. Todos se percataron que esto iba enserio, que era probable que lo consiguiese y que la cosa era totalmente tangible. Fue entonces cuando la vuelta se convirtió en la media maratón mas bonita que jamás había corrido asta ahora. Todos se empezaron a preocupar verdaderamente de que no me faltara agua en el bidón, de mi pastilla de sal cada 20 minutos, de no saltarse el punto kilométrico donde abastecerme, incluso Jairo, depués de correr su primera media maratón y terminar con los gemelos montados, sacó fuerzas para correr varios metros a mi lado con el único objetivo de recogerme el bidón para rellenármelo varias veces.

Del kilómetro 21 al 35 fue donde mas cómodo me sentí, debido supongo a la explosión de adrenalina que me provocaba el verme cada vez mas cerca de mi primera maratón y sobretodo de la repentina implicación de mis acompañantes. Estaba contagiando la ilusión por mi reto personal a personas cercanas y eso me emocionaba. Recuerdo que llegue a correr un par de kilómetros a unos 4:40 min/km , fue cuando decidí enfriar mi mente y hacer las cosas bien, bajé de nuevo el ritmo e intenté tranquilizarme.

A medida que llegaba al pueblo me di cuenta de que cuando pasase por el punto de salida no me daban los 42 kilómetros sino que se quedarían en 38, fue entonces cuando decidí algo: no se si hice bien o mal, pero desde luego hizo el maratón exponencialmente mas épico, decidí subir a la ermita de San Gregorio lo cual no suponía un desnivel exagerado pero con 38 kilómetros encima me las hizo pasar canutas. En la bajada, al cambiar el angulo de pisada, la presión en la punta del pié me hizo percatarme de las llagas que tenia en este, cosa que no había notado asta ahora. Pero ni el dolor mas insoportable me hubiera hecho abandonar a falta de un ridículo kilómetro.

¡Una experiencia que no olvidaré nunca y a la vez me abre las puertas al mundo de las ultramaratones!

¡Nos vemos en la Transvulcania 2015!

¡Salut i quilómetres!

Mi Camino de Guia from Marcos Lopez Capitan on Vimeo.




domingo, 1 de junio de 2014

¿Mi primer maratón?

La cosa empezó con la decisión de mi familia: juntarnos todos para pasar una semana en "el pueblo" aprovechando la celebración de la semana rural. El pueblo en cuestión es Villanueva del Duque, un pueblecito situado al norte de Andalucía, donde por estas fechas se celebra una feria rural de la cual cada año oigo hablar mejor.
Como mi intención era aprovechar el "fresquito" de las mañanas para entrenar un poco, me vino a la cabeza una fecha un tanto simbólica para mi y con ella un pequeño reto.

El 13 de agosto es el día de la Virgen de Guía, patrona de Villanueva del Duque, y a la vez mi cumpleaños. Ese mismo día por la noche los villaduqueños realizan una peregrinación de 15 kiómetros hacia Hinojosa del Duque en busca de su patrona y la traen a Villanueva antes de que caiga el sol, es entonces cuando dan comienzo las fiestas de la localidad.
Recuerdo las dos veces que realicé de pequeño esta caminata celebrando mi cumpleaños y en un ataque nostálgico decido planear un entreno de running por este mismo camino (15 km). El plan era salir de Villanueva hasta Hinojosa, donde me esperarían mis padres para volver en coche. Poco tiempo después la frase que me vino a la cabeza fue: "coño! ya que lo haces hazlo bien!", y tenia toda la razón, lo suyo era ida y vuelta (30 km).

Soy  corredor principiante y la tirada mas larga que he hecho asta ahora es de 28 kilómetros, creo que ir y volver es totalmente factible. La cosa se complica cuando leo en el blog de Jose Francisco de la Fuente la existencia de un Camino Mozarabe que forma parte del Camino de Santiago y que enlaza perfectamente las dos poblaciones, pero este es algo mas largo ya que consta de 21 kilómetros. Comienzo a hacer numeros.... ida... vuelta..... "coño 42!! un maratón!!!"

Los que me conocéis ya sabéis el tiempo que llevo detrás de esta cifra de kilómetros y las ganas que tengo de alcanzarla, así que me parece una ocasión única para (por lo menos) intentarlo. Dicen que los 42,195 marca un antes y un después para todo corredor, espero comprobarlo. Tengo compañeros que ya han superado de buen grado la distancia maratón, ahora se dedican a ultras de montaña y no le han dado tanta importancia a los 42,195. Yo soy así, que le vamos a hacer.

Otro factor motivante par mi es tener como asistencia y abastecimiento a mis padres y mis primos que me acompañarán durante todo el camino en coche y/o bici, proporcionándome hidratación y comida ya que mi cálculo es de 7 horas de carrera (Sí, corro despacito, ¡Lo sé!).

Nada, que el jueves dia 5 de junio intentaré hacer mi primer maratón, acompañado de mi familia y con un itinerario tan simbólico como este puede ser algo para recordar.

No tengo nada que perder, si no lo consigo habrá sido un buen entrenamiento y la única manera de fracasar que veo es la de no intentarlo.